Con frecuencia hablo y hablo sin parar. Relleno silencios sin contenido, borrones que no deberían existir, obviedades, renglones sobrantes, capítulos prescindibles. Debería volver al tiempo en el que sabía que un silencio disfrutado era mucho más que una montaña de letras bonitas. Qué traicioneras ellas.. y qué desmemoriada yo.
Al tiempo en el que él me decía “escribe, escribe.. lo harás genial” Al día anterior a la última vez que me lo dijo..
Después de todo, y tras tantos años, lo hago en parte. Desperdicio a diario palabras enteras.. y las escribo a medias. No obstante, él no llegará a saber nunca de su existencia..
¿Dónde estarás, querido? ¿Dónde estarás?